Talleres de la experiencia: programas de entrenamiento cognitivo para personas mayores

Yolanda Almagro, profesora colaboradora del grado de Psicología

Los programas de entrenamiento cognitivo y de formación destinados a personas mayores se fundamentan en el concepto de plasticidad cerebral y de reserva cognitiva que se proponen desde la Neuropsicología.

La plasticidad cerebral es una capacidad de nuestro cerebro que le permite modificar ante la estimulación ambiental. El entrenamiento de las funciones cognitivas permite el crecimiento de nuevas conexiones en nuestro sistema nervioso. El cerebro se desarrolla y funciona claramente en función del entrenamiento y los estímulos que recibe. En caso de no utilizarlo, se acaba deteriorando y perdiendo capacidades.

La esperanza de vida aumenta en el primer mundo a un ritmo aproximado de dos años por década, esto supone que este aumento en el número de años de vida de las personas pueda provocar un incremento del deterioro cognitivo y provocar problemas neurológicos o mentales, afectando a la realización de las tareas de la vida cotidiana. Los investigadores, apoyándose en numerosos hallazgos científicos que demuestran la plasticidad neuronal del cerebro, están tratando de preservar las funciones cognitivas a través de la aplicación de métodos que favorecen el aprendizaje.

La reserva cognitiva (reserva neuronal) hace referencia al hecho de poder utilizar y desarrollar las diferentes funciones psicológicas de cara a aumentar el número de conexiones nerviosas para cuando sea necesario. La idea sería estimular las funciones cognitivas de cara a crear piezas de repuesto para cuando nuestro cerebro lo necesite. Este es un factor que si se trabaja servirá de prevención del deterioro cognitivo, resistiendo mejor las dificultades de la edad o de las enfermedades futuras.

El aprendizaje, aumenta la capacidad de creación de reserva cognitiva y, junto con el conocimiento y experiencia ya acumulados, suponen un potente factor de protección contra el deterioro cognitivo. El esfuerzo para aprender, para cambiar de rutinas, se ve recompensado con una mejor salud cognitiva y cerebral.

A través de diferentes módulos de trabajo se estimulan las funciones intelectuales para evitar su deterioro por falta de uso; lo que no se ejerce, se pierde. Como consecuencia de la actuación incide en la salud emocional y social de las personas. Todo ello con el objetivo final de contribuir en lograr una buena calidad de vida de los usuarios.

El Taller de la Experiencia es un programa innovador de entrenamiento cognitivo y formación destinado a personas mayores de 60 años que quieran mantener un cerebro activo, una mente entrenada y tengan curiosidad por conocer cuestiones prácticas relacionadas con la neurociencia. Personas con un proceso de envejecimiento normalizado, en ausencia de patología.

Los Talleres de la Experiencia tienen establecidos unos Programas de Trabajo que funcionan exitosamente tanto para la adecuación y la calidad de los contenidos hacia la población objetivo como por las capacidades técnicas y la experiencia docente de los Doctores y Profesores Universitarios en Psicología que l’imparteixen .

El proyecto se desarrolla de manera consolidada en municipios de la provincia de Tarragona como: La Canonja, La Bisbal del Penedès, Bellvei o Banyeres del Penedès. La aceptación del proyecto ha sido muy satisfactoria, lo que nos ha permitido duplicar grupos de trabajo en algunos de los municipios.

El pasado mes de noviembre, el Taller de la Experiencia asistió a una clase universitaria de Psicología de la memoria que impartí. Una experiencia que juntó, durante dos horas, a dos generaciones de población muy distantes en edad pero que no dejan de compartir objetivos comunes, la voluntad de aprender y mantenerse activos intelectualmente.

Según los asistentes al Taller: “Pasamos una experiencia muy bonita con una juventud que nos acogió muy bien, me gustó mucho. Me sorprendió que entendía todas las explicaciones de la profesora ya que nosotros, en el taller, Yolanda, también nos cuenta cosas de la memoria. Nos lo pasamos muy bien y quedamos con ganas de volver “.

Los alumnos universitarios quedaron sorprendidos de la voluntad de las personas mayores para aprender y reconocer la valía de aquellas personas que, a una edad tan avanzada, tengan inquietudes intelectuales.