Julia Evans: “Todavía no conocemos la causa de la mayoría de trastornos de desarrollo del lenguaje infantil”

Entrevista a Julia Evans, Doctora especializada en neurobiología del lenguaje, aprendizaje implícito y déficits de memoria en niños con Trastorno Específico del Lenguaje (TEL), cuyas siglas en inglés són SLI.

– ¿Por qué algunos niños son incapaces de dominar el lenguaje hablado y/o escrito?

– En algunos casos puede haber un componente genético. Pero en la mayoría de casos de trastorno del desarrollo infantil del lenguaje todavía no conocemos la causa. A pesar de los avances y años de intensa investigación, no está claro si el Trastorno Específico del Lenguaje (TEL) es una categoría diagnóstica única con un origen genético común, o un conjunto etiológicamente diverso de trastornos del desarrollo infantil (Dorothy Bishop, 1994).

Se han hecho avances significativos en la comprensión de la etiología de los trastornos específicos del lenguaje durante la última década, con un creciente número de investigaciones que apuntan a una influencia genética significativa (por ejemplo, Bishop, 2002, Fisher, 2006, Rice, 2012, Leonard & Weber -Fox, 2012, Tomblin, 1996). Sin embargo, todavía no está claro cuál es la etiología genética específica y si existe un origen genético común a la presentación clínica (por ejemplo, el fenotipo de comportamiento clínico).

En la última década nos hemos empezado a cuestionar si existe un origen genético común, o si se trata de varios trastornos del lenguaje de desarrollo infantil de diversidad etiológica (Dorothy Bishop, 1994).

– ¿Qué significa decir que un niño tiene un impedimento específico en el lenguaje?

– El National Institute of Deafness and other Communication Disorders define el Trastorno Específico del Lenguaje como una afección que retrasa el dominio de las habilidades del lenguaje en los niños que no tienen pérdida de la audición u otros retrasos en el desarrollo. También se habla de trastorno del lenguaje de desarrollo, retraso del lenguaje o disfasia del desarrollo. Es una de las discapacidades más comunes de aprendizaje infantil, que afecta a aproximadamente 7 a 8% de los niños en edad de jardín de infancia. El impacto persiste en la edad adulta.

– ¿Qué nuevos métodos de investigación está utilizando en la Universidad de Texas para estudiar a niños con esta afección?

Estamos utilizando varios nuevos enfoques. Los Dr. Montgomery, Gillam y yo misma empleamos métodos de investigación a gran escala para estudiar muestras muy grandes de niños con TEL, para asegurarnos de que lo que aprendemos sobre el trastorno del lenguaje está alineado con lo que todos los niños experimentan. También usamos nuevas técnicas de imágenes cerebrales como MEG (aMEG), EEG, fNIRS y ‘eyetracking’, anatómicamente limitados para estudiar cómo los niños con el trastorno intentan entender el lenguaje en tiempo real.

– ¿Qué supone la técnica fNIRS?

La Espectroscopía Funcional de Infrarojo Cercano (Functional Near-Infrared Spectroscopy) es el uso de la espectroscopia de infrarrojo cercano para obtener una neuro imagen funcional. Utilizando fNIRS, la actividad cerebral se mide a través de respuestas hemodinámicas asociadas con el comportamiento neuronal. Es una tecnología emergente de neuroimagen funcional que ofrece un método relativamente no invasivo, seguro, portátil y de bajo costo de monitoreo indirecto y directo de la actividad cerebral.

Lo más impactante es su potencial para permitir más investigaciones ecológicamente válidas que pueden traducir el trabajo de laboratorio en entornos más reales y clínicos. Podemos hacer estudios con bebés y niños pequeños, una edad difícil de estudiar.

–  En este momento, ¿está utilizando el seguimiento ocular ‘eyetracking’ como una metodología? ¿Para qué período de edad es útil?

– Sí, estamos usando el rastreo ocular en estudios con lactantes y niños de 18 meses a 3 años de edad, y con adolescentes mayores. El ‘eyetracking’ es un gran método para ver lo que el niño o el adulto está pensando, ya que están escuchando el lenguaje.

El método fue diseñado en 1974, cuando S. J. Cooper lo utilizó para identificar la relación entre información proporcionada y el movimiento ocular de los participantes en una investigación. Cooper consideró que había encontrado una “nueva herramienta de investigación práctica para la investigación en tiempo real de los procesos perceptivos y cognitivos y, en particular, para el estudio detallado de la percepción del habla, la memoria y el procesamiento del lenguaje“. Sólo después de que Tanenhaus, Spivey-Knowlton, Eberhard y Sedivy (1995) publicaran un artículo de Science usando una metodología similar (véase también Eberhard, Spivey-Knowlton, Sedivy, & Tanenhaus, 1995), los psicolingistas comenzaron a explotar la relación sistemática entre movimientos oculares y procesamiento del habla a mayor escala. El paradigma iniciado por Cooper, Tanenhaus y sus colegas es ahora conocido como el paradigma del mundo visual (Allopenna, Magnuson & Tanenhaus, 1998) y ha transformado nuestra capacidad de estudiar el procesamiento del lenguaje en tiempo real en bebés, niños y adultos.

– ¿Qué impacto tiene el trastorno del lenguaje en el logro escolar de los niños?

– Los niños con trastorno del lenguaje, por definición, tienen inteligencia normal pero no pueden dominar el lenguaje. También tienen poca memoria de trabajo y son a menudo más lentos para procesar el lenguaje. En conjunto, esto significa que experimentan más dificultades siguiendo instrucciones y entendiendo cualquier tipo de concepto que se enseña verbalmente. El niño con TEL tiene que trabajar más duro que sus compañeros para seguir lo que se dice en el aula y, por tanto, se cansa mucho más rápidamente y le cuesta más seguir instrucciones y comprender.

– La sociedad americana refuerza las habilidades retóricas y oratorias desde la escuela primaria. ¿Cómo afecta en las relaciones sociales del niño las malas habilidades de lectura y de expresión?

Como adultos, las personas con trastorno del lenguaje no sólo tendrán más dificultades para desarrollar y mantener amistades, sino que tendrán menos posibilidades en todos los trabajos y actividades que requieran una buena habilidad de lectura y escritura. Por lo tanto, tendrán menos éxito profesional y obtendrán ingresos más bajos que sus pares.