Hemos elegido escuela, ¿y ahora qué?

      No hay comentarios en Hemos elegido escuela, ¿y ahora qué?

Beni Gómez-Zúñiga y  Guillermo Bautista, profesores de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universitat Oberta de Catalunya.

Ayer día 4 de abril terminó el periodo de presentación de la solicitud de plaza escolar en el centro de educación infantil (segundo ciclo), de primaria y secundaria obligatoria, de las enseñanzas profesionales de música y danza y de las enseñanzas artísticas superiores. La ‘carrera’ de ser padre/madre está llena de retos y decisiones muy complicados y que serán determinantes para la vida de nuestros hijos, y una de ellas ha sido la de escoger escuela.

Los padres y madres somos expertos en muchísimas cosas que hacemos en nuestra vida diaria, pero escoger escuela lo hacemos una, dos o tres veces en la vida. Como profesores de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación ya hemos intervenido en los medios de comunicación sobre qué parámetros u orientaciones deberíamos tener en cuenta para tomar la decisión y, dentro del margen de elección que nos da la administración, la decisión ya está tomada.

Debemos tener en cuenta que nadie conoce mejor que nosotros nuestro hijo/a, así que hay que entender que la escuela que hemos escogido es la que, probablemente, mejor puede responder a su carácter y su idiosincrasia. Y la que más le puede ayudar a crecer y desarrollarse como persona. No podemos olvidar que los niños van a la escuela cada día para ser felices y pasarlo bien. Somos los adultos los que pensamos en términos de desarrollo integral, de socialización, de inversión de futuro, etc. Y no es desacertado. Pero no olvidemos la primera premisa: nuestros hijos quieren ser felices también en la escuela. Sólo así llegarán a ser adultos formados y realizados. Todo lo que pueda aprender en la escuela, lo hará desde su bienestar y felicidad. Y ese debe ser nuestro objetivo principal ahora, como garantía de su futuro. Nos podemos sentir inseguros, porque pensamos que es una decisión importante. Y lo es, pero quizás no tanto como pensamos.

Ahora que hemos tomado la decisión, seamos positivos. Colaboremos con la escuela, e impliquémonos constructivamente en el proyecto educativo que hemos escogido. Es muy importante que tengamos una actitud encaminada al éxito, por lo que debemos mostrar confianza en nuestro criterio y, sobre todo, mostrar confianza en nuestros hijos e hijas porque, en realidad, serán ellos los que acaben de hacer posible que nuestra decisión sea un éxito: en su bienestar personal y su proyecto integral.