Cuando lo urgente es formar: psicología en emergencias

Manuel ArmayonesProfesor de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación  y Director del Máster en Psicología General Sanitaria UOC-UdG

Después de una catástrofe natural, accidente o atentado terrorista, los medios de comunicación explican que además de la atención médica, de bomberos, de protección civil o de cualquier otro tipo, un equipo de psicólogos se pone a disposición de las víctimas y sus familias para ayudarles a sobrellevar el que probablemente será uno de los peores momentos de su vida.

Perder a un familiar, o sufrir un ataque uno mismo, destroza familias y enfrenta tanto a los afectados directos como a su red social más cercana, a un abismo que puede desembocar en trastornos mentales, problemas de adaptación a la nueva realidad, estrés postraumático y en definitiva a una situación en la que la salud mental de las personas queda gravemente amenazada.

Sin duda, todos nosotros queremos que las psicólogas y psicólogos que atienden a estas personas tengan el mayor nivel de preparación posible. Queremos que estas personas hayan adquirido y puesto en juego una serie de competencias, experiencia sobre el terreno, y que todo ello haya sido supervisado académica y profesionalmente por profesionales con mayor experiencia.

Hasta ahora los colegios profesionales han hecho una ingente labor organizando cursos, seminarios y formaciones colegiales, además de que se han ido creando comisiones de Intervención Psicológica en Emergencias en distintos colegios autonómicos.

El buen trabajo realizado hasta ahora y la mayor sensibilización social hacia el imprescindible rol de los psicólogos y psicólogas que sirven a la comunidad, en situaciones tan complicadas como las comentadas, así como el propio análisis interno por parte del Consejo General de la Psicología está en la base de la propuesta por parte de este de la creación de una Comisión Interministerial que establezca a través de una Orden Ministerial los requisitos necesarios para verificar la formación de Máster en Psicología de las Emergencias.

Desde los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC apoyamos esta iniciativa como estrategia que puede contribuir a  consolidar una red de expertos, que como formadores de los nuevos psicólogos contribuirían a una diseminación no únicamente de buenas prácticas, sino también de resultados de investigación que como en todos los ámbitos de la profesión deben ser el motor del progreso científico generando evidencias y contribuyendo a crear comunidades de práctica.

Además de lo anterior un máster universitario en Psicología de las Emergencias regulado por OM, sería una garantía de que los psicólogos formados han pasado por un período de prácticas específicas supervisadas que idealmente deberían ir mucho más allá de la atención directa a las víctimas, sino que facilitarían que la psicóloga o psicólogo conozca de primera mano los protocolos y técnicas de instituciones como Protección Civil, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y las distintas Unidades específicas de Emergencias que trabajan sobre el terreno atendiendo situaciones críticas que si bien no tienen el impacto social de las grandes catástrofes constituyen la peor de ellas para las personas afectadas y sus familiares.

Sin duda la formación de los psicólogos que trabajan en un ámbito tan sensible y con personas en su máximo nivel de vulnerabilidad requiere profesionales formados y acreditados en un trabajo conjunto y colaborativo entre los Colegios Profesionales y la Universidad.