Joan Miquel Gelabert: “La realidad virtual mejora drásticamente la eficiencia de tratamientos terapéuticos y psico-educativos”

Joan Miquel Gelabert es psicólogo general sanitario y autor de la conferencia de clausura del Máster Universitario en Psicología General Sanitaria, que pronuncia el jueves 13/7/2017 en la jornada La intervención psicológica en el tiempo del Data Science.

La investigación y la evidencia empírica desde hace más de 20 años sobre el uso de la realidad virtual, la realidad aumentada y los vídeos 360 grados para evaluar e intervenir en tratamientos psico-educativos es el punto de partida del trabajo de Psious con estas herramientas. La empresa ha desarrollado manuales de uso dirigidos a profesionales de la psicología, la psicoterapia y la salud mental para que puedan utilizarlas desde un punto de vista terapéutico.

Su director científico, Joan Miquel Gelabert, remarca que Psious fundamenta sus procedimientos en publicaciones con validez práctica, para garantizar un uso eficiente y eficaz. Actualmente asesoran proyectos de investigación para el uso de realidad virtual en tratamientos psicológicos en el Hospital de la Vall d’Hebron, el Hospital del Mar, el área de radiología del Hospital Clínic (los tres de Barcelona), la Universitat de les Illes Balears y la Universidad de Zaragoza. “Si todo va bien, esperamos que se puedan publicar resultados empíricos en publicaciones científicas a finales de 2017”, apunta.

Los trastornos sobre los que se puede actuar mediante estas tecnologías son todos los emocionales y de respuesta al miedo: fobias (a volar, a la altura, a los animales, a lugares cerrados, a conducir), ansiedad generalizada, fobia social, trastornos obsesivo-compulsivos dirigidos a adultos, si bien se pueden adaptar a adolescentes. Gelabert asegura que también se pueden aplicar a niños, en casos de ansiedad ante exámenes y miedo a la oscuridad.

Las estrategias de relajación, la gestión del pensamiento, los trastornos de atención (TDAH), el miedo a las agujas, la agorafobia y el pánico son otras afecciones con los que la realidad virtual da resultados eficientes. “Próximamente pondremos en marcha métodos para tratar adicciones, como el alcohol, y la gestión y el control del dolor agudo y crónico, para lograr disminuir la analgesia química”, explica Joan Miquel Gelabert.

La gran ventaja es la eficiencia, entendida como la drástica reducción de tiempo necesario para que un tratamiento haga efecto. “El éxito terapéutico no mejora de manera significativa, pero sí su eficiencia que supone reducir claramente el número de sesiones necesarias”. Como ejemplo, si con tratamientos habituales una fobia requería entre 16 y 18 sesiones de una hora de entrenamiento, con realidad virtual y vídeos 360 grados se pasa a un máximo de 5.

¿Qué explica la eficiencia del tratamiento?
Joan Miquel Gelabert asegura que la realidad virtual permite ahorrar tiempo y recursos y permite un gran control por parte del terapeuta.

Y explica un ejemplo práctico en el caso de miedo a la altura: la persona a cargo del tratamiento puede controlar la distancia entre el paciente y una barandilla, hasta qué piso lo hace subir con un ascensor (virtual), cuál es la actitud del interlocutor del paciente e, incluso, puede incidir sobre la frecuencia respiratoria del propio paciente. Y, a partir de ahí, se puede determinar toda la casuística del entorno: que el ascensor se estropee entre dos plantas, el tiempo que durará la avería, la reacción de las personas de alrededor, etc.

En este caso, la realidad virtual también aporta confidencialidad, porque no es necesario que la persona que se trata y la persona a cargo del tratamiento se desplacen a un ascensor real de un edificio público. En cuanto a la eficacia, “de momento lo que indican los estudios es que estas técnicas obtienen una eficacia muy similar a las tradicionales”, concluye Joan Miquel Gelabert.