‘Ça commence aujourd’hui’ o el acompañamiento del docente más allá de la escuela

Desde los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación os recomendamos el film de Bertrand Tavernier

¿Hasta donde debe llegar el papel del docente? ¿Su tarea pedagógica debe limitarse a la enseñanza en la escuela? ¿O debe ir acompañada de una implicación con las familias y el entorno más próximo del niño? Sobre estas cuestiones se construye la trama de la película Ça commence aujourd’hui (Hoy empieza todo) (1999), de Bertrand Tavernier, que destacamos desde los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación.

En un pueblo minero del norte de Francia, la mayoría de las familias que sobreviven a la precariedad están desestructuradas y vertidas a la desesperanza. La pobreza, el desempleo, el alcoholismo, la desnutrición y los abusos persiguen como fantasmas a los niños de la escuela donde trabaja Daniel Lefebvre (Philippe Torreton), maestro de primaria que decide luchar por la dignidad de sus alumnos y de esta comunidad olvidada por el sistema.

Los niños y niñas, acostumbrados a vivir en casa en condiciones deplorables, se olvidan de su realidad en la escuela, que actúa como refugio social además de como centro educativo. Es, precisamente en la escuela, donde aprenden a contar, a leer y escribir y donde tienen la oportunidad de comer, asearse y realizar las tareas cotidianas más comunes como atarse los cordones de los zapatos. Daniel y el resto de maestros se convierten en asistentes sociales que luchan por la integración de sus alumnos en el sistema educativo y en el seno de su hogar, exigiendo a sus padres y madres que se responsabilicen de sus obligaciones ya los políticos y administraciones que dejen de mirar a otro lado.

La realidad social de muchos barrios marginados por el sistema queda reflejada ya en el trailer:

El trabajo de la escuela y el docente ante la precariedad social

La película plantea una reflexión a la comunidad educativa ante una situación límite: ¿dónde empieza y termina el papel del docente? Los maestros y profesores deben comprometerse a desarrollar su actividad educando en común junto con las familias y los agentes sociales para lograr una integración completa. Hay que tener en cuenta que en un entorno desfavorecido, los padres y madres pueden ser reacios a verse involucrados en estas tareas ya que algunos -como remarca la película- no asistieron a clase, y factores como la vergüenza por su situación personal tan precaria, ayudan poco a que colaboren en la escuela. La tolerancia, la empatía, el compromiso y la solidaridad son elementos que pueden ayudar a construir una comunidad educativa abierta y fuerte donde sean bienvenidos todos sus miembros y no haya lugar para la marginalidad.

Por otro lado, en entornos de riesgo social el/la maestro/a es clave en la detección de posibles casos de infancia en riesgo. Los docentes necesitan de especialistas y apoyo pero también de estrategias adecuadas que les permitan identificar estos casos.

Con el fin de prevenir o detectar un niño en riesgo de exclusión social se debe conocer cuáles son los factores potenciales. Éstos pueden estar relacionados con la familia, relacionados con el entorno y con el alumno.

La evolución de la sociedad y el cambio de la escuela

«Hace 20 años tenía cuarenta y cinco alumnos y no nos quejábamos. No había indisciplina, las criaturas llegaban siempre puntuales, iban limpios. Y, sin embargo, no es que no hubiera pobreza. Ahora todo ha cambiado, tengo treinta y me superan. Además de llegar tarde, vienen sucios. Los padres suelen vivir situaciones desesperadas». Esta afirmación la hace una de las maestras de la película, sobre la situación que viven muchos alumnos de esta escuela. Pero también haciendo una reflexión sobre cómo ha cambiado el papel del docente. Un cambio determinado por el propio cambio de la sociedad y efectos como el del acceso al mundo laboral de la mujer o los avances de la tecnología:

Los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación apoyan la lucha contra la segregación en la escuela y para que se vele por que todas las niñas y niños, y adolescentes reciban la misma formación de calidad tanto a nivel académico como social en colaboración de la comunidad educativa y todos los actores sociales.