El futuro del trabajo y las plataformas digitales de empleo: ¿oportunidad o precariedad?

Elsa Santamaría López, directora del máster universitario de Empleo y Mercado de Trabajo: Intervención y Coaching en el Ámbito Laboral

plataformas digitales de empleo

Mucho tienen que cambiar las cosas para que las plataformas digitales de empleo supongan una oportunidad laboral y no precariedad como ocurre actualmente. Esta fue la evidencia que se pudo constatar en la jornada organizada por el máster universitario de Empleo y Mercado de Trabajo el pasado 6 de marzo en la Sede de la UOC en Madrid. A partir de esta evidencia, también se pudo reflexionar sobre las alternativas e intervenciones que serían necesarias poner en marcha para garantizar los derechos de las personas trabajadoras.

Las plataformas digitales de empleo constituyen un fenómeno incipiente en el mercado laboral con consecuencias aún sin clarificar, pero que están suponiendo cambios, algunos señalados como disruptivos, en las formas de hacer negocios, de trabajar y de consumir. Por el lado del empleo, es importante preguntarnos qué tipo de empleo generan estas plataformas digitales, qué condiciones laborales fomentan, cuáles son los efectos para las personas trabajadoras y qué consecuencias pueden tener sobre el devenir del empleo. Nos parece relevante, no sólo analizar su impacto en el mercado laboral, sino dirigir y focalizar la mirada en el impacto que tiene para la vida de las personas trabajadoras, para su bienestar y calidad de vida.

Elsa Santamaria, Judith Carreras, Fernando Rocha y Ana Gálvez
Elsa Santamaria, Judith Carreras, Fernando Rocha y Ana Gálvez

Con dos invitados de excepción, por una lado, Judith Carreras, Consejera de la Oficina de la
Organización Internacional del Trabajo (OIT) para España
y, por otro, Fernando Rocha, Director de estudios y proyectos de la Fundación 1º de Mayo, pudimos intercambiar diversos aspectos sobre el fenómeno de plataformas digitales de empleo (también conocidas como crowdworking). Carreras explica que en España alrededor de un 3% de la población trabaja en este tipo de empresas, un porcentaje algo menor que en Europa, pero se trata de un fenómeno que dista de ser homogéneo, como dice: “hay muchas realidades distintas dentro de la economía de las plataformas”. No es lo mismo una plataforma de crowdworking, donde los trabajadores realizan un servicio para clientes que pueden estar en cualquier país del mundo, que empresas como Uber o Cabify, que intermedian entre clientes y trabajadores por cuenta propia para realizar un servicio que se resuelve físicamente en un mismo lugar. “Sin embargo, ambos modelos plantean retos parecidos, por ejemplo, en términos de responsabilidad fiscal y laboral”, manifiesta.

Elementos de debate

Los cambios tecnológicos, y el proceso de digitalización en concreto, están impulsando formas de organización del trabajo que, al mismo tiempo que ofrecen nuevas oportunidades, plantean también nuevos riesgos. Es el caso de las plataformas digitales de empleo, que se presentan como una nueva modalidad de empleo, con potenciales consecuencias en el mundo del trabajo, en tanto que alteran la condición de trabajador/a, la evolución del empleo, las condiciones de trabajo, la dinámica de las relaciones laborales y el acceso a la protección social, entre otras cuestiones.

Un primer elemento de debate lo encontramos precisamente en la novedad de estas formas de empleo. Las cuales, si se analizan detenidamente, realmente no son tan novedosas. En los últimos años el trabajo bajo demanda ha tenido una notable expansión y, a pesar de la falta de datos cuantitativos fiables, según las estimaciones más recientes se señala que irán en aumento en los próximos años, de la mano de dos tendencias de la economía europea e internacional: la globalización y el desarrollo de proveedores de servicios online. Desde la OIT se advierte que los sitios web de trabajo en plataformas de microtareas y el trabajo mediante aplicaciones que conforman la economía de plataformas podrían recrear prácticas laborales que se remontan al siglo XIX y podrían generar futuras generaciones de jornaleros digitales. En este contexto la existencia de una masa de trabajadores predispuestos a realizar microtareas bajo demanda, conectados a una app esperando un encargo, nos recuerda a los jornaleros de antaño esperando en las plazas a ser elegidos para recolectar en el campo.

Los sitios web de trabajo en plataformas de microtareas y el trabajo mediante aplicaciones que conforman la economía de plataformas podrían recrear prácticas laborales que se remontan al siglo XIX y podrían generar futuras generaciones de jornaleros digitales

El debate suele centrarse en si estos trabajadores son realmente trabajadores por cuenta propia o deberían ser asalariados de la plataforma. La consideración de una u otra figura determina sus condiciones laborales. También se discute si deberían ser considerados autónomos dependientes de un único cliente, la figura del trabajador autónomo económicamente dependiente (TRADE), que poco se ha usado y que parece se quiere revitalizar para los entornos digitales. A expensas de esclarecer su encaje laboral, estas plataformas no pueden servir de excusa para crear trabajos precarios, exentos de unos mínimos de calidad y que se muevan en los márgenes laborales.

La OIT recomienda acabar con esta situación cuanto antes, porque en la actualidad muchas personas que trabajan para estas plataformas, lo hacen sin ninguna garantía de continuar contratados, sin un salario mínimo, sin derecho a vacaciones y sin seguridad social. La falta de protección laboral de las personas que trabajan en estas plataformas comporta importantes riesgos de salud y seguridad.

También hay otras cuestiones menos discutidas, como por ejemplo que “éstos trabajadores no disponen de los recursos, sobre todo colectivos, para negociar las condiciones laborales y establecer mejoras en sus puestos”, como nos recuerda Fernando Rocha. Asimismo, él recalca los peligros de dumping social que conllevan estas plataformas, rebajando los costes laborales a costa de explotación laboral y de bajada de salarios para las personas trabajadoras.

Actuar contra la precariedad

 Jornada 'El futuro del trabajo y las plataformas digitales de empleo, ¿oportunidad o precariedad?' del máster universitario de Empleo y Mercado de trabajo de la UOC
Jornada ‘El futuro del trabajo y las plataformas digitales de empleo, ¿oportunidad o precariedad?’

La profesora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, Ana Gálvez, moderó el debate posterior, donde también se reflexionó sobre las implicaciones de tener en el futuro una cada vez más consolidada clase trabajadora pobre en perpetuo riesgo de exclusión social, sobre la perpetuación de las brechas de género, sobre los efectos en las trayectorias o biografías personales, y sobre la nueva relación que se establece entre trabajo y sociedad cuando el primero ya no es garantía de poder desarrollar una vida digna. Finalmente, surgieron cuestiones en torno a las recomendaciones e intervenciones necesarias para actuar contra la precariedad en estos entornos laborales.

Sería necesaria una regulación internacional no sólo sobre las condiciones fiscales de estas empresas que ya están generando beneficios, dice Carreras, sino también sobre las condiciones salariales y contractuales de los trabajadores para velar por su protección social y salud laboral. Según recomienda la OIT en su informe titulado Trabajar por un futuro más prometedor:  “Debería establecerse un sistema de gobernanza internacional de las plataformas digitales del trabajo que exija a estas plataformas (y a sus clientes) que respeten determinados derechos y protecciones mínimas. Los avances tecnológicos requieren también de la reglamentación del uso de datos y de la responsabilidad sobre el control de los algoritmos en el mundo del trabajo.” Así, el convenio sobre el trabajo marítimo, que funciona desde hace años como un código mundial del trabajo para la gente de mar, podría ser un ejemplo para abordar en trabajo en las plataformas digitales.

Por otro lado, se destacó la necesidad de plantear diferentes ejes y criterios de actuación para la intervención sindical en la economía de plataformas. Rocha insistió en que estas plataformas suponen un reto para la intervención sindical y que ésta necesita de un enfoque flexible y multidimensional en su abordaje. Aunque nos mostró casos a nivel internacional de ciertos acuerdos laborales, formación de agrupaciones sindicales, aplicación de códigos de conducta y de inclusión en convenios colectivos de los trabajadores de plataformas, a día de hoy todavía hay mucho camino por recorrer en este sentido.

Ya para terminar, durante la jornada se hizo referencia a estudios e informes con los que poder profundizar en los temas tratados y, como prometimos, aparecen listados continuación para su consulta:

Referencias:

Presentación de Fernando Rocha: “EL TRABAJO EN LAS PLATAFORMAS DIGITALES LABORALES: UNA VISIÓN SINDICAL”

Las plataformas digitales y el futuro del trabajo: Cómo fomentar el trabajo decente en el mundo digital

Trabajar para un futuro más prometedor (OIT)

Las plataformas digitales y el futuro del trabajo (OIT)

La calidad del trabajo en la economía de plataformas (OIT)

Trabajar en cualquier momento y en cualquier lugar: consecuencias en el ámbito laboral (OIT)

The architecture of digital labour platforms: Policy recommendations on platform design for worker well-being (OIT)

The rise of the «just-in-time workforce»: On-demand work, crowdwork and labour protection in the «gig-economy» (OIT 2016)

Employment and working conditions of selected types of platform work (Eurofund)

Platform work: Types and implications for work and employment – Literature Review (Euofund)

Foto principal: Andrew Neel en Unsplash