¿Cómo afectan las nuevas tecnologías digitales a la familia?

tecnologías digitales familia
Foto: Cynthia Marie Hoffman for New Media Trainings (associated with the Little eLit community)

Hablamos con José Ramon Ubieto, psicoanalista y profesor colaborador de los Estudios, sobre el tema abordado en su último libro: la relación entre tecnologías digitales y familia

«No se puede ignorar el impacto de las tecnologías en las pautas de crianza», afirma José Ramon Ubieto, profesor colaborador de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación y coordinador del libro Del Padre al iPad. En los últimos años, la irrupción de las transformaciones digitales ha llegado a los ámbitos más inesperados. Nuestra sociedad se ha visto radicalmente transformada, pero, ¿cómo han afectado estas nuevas tecnologías digitales a la familia? ¿En qué son diferentes, los padres y las madres de hoy en día? ¿Qué quiere decir ser adolescente? ¿Acabaremos relacionándonos solo en el plano digital, dejando atrás por completo el analógico?

Ubieto, que colabora en el grado de Educación Social, ejerce de psicólogo y psicoanalista, y está especializado en contextos de familia, infancia y adolescencia. El pasado diciembre se publicó Del padre al iPad (NED ediciones), un libro que ha contado con autores como Ramon Almirall, director de la revista Ámbitos de Psicopedagogía y Orientación, Fina Borràs, coordinadora del centro de Salud Mental Infanto-juvenil de Horta-Guinardó, Lidia Ramírez, adjunta de coordinación del programa Interxarxes y Francesc Vilà, miembro del Consejo Asesor de Salud Mental y Adicciones del Departamento de Salud de la Generalitat de Catalunya.

La reflexión de los autores de Del padre al iPad parte de la idea de que, en el mundo contemporáneo interconectado, el padre ha dejado de ser la única figura de referencia. Afirman que, si antes él era el cabeza de familia y marcaba cómo se organizaban todas las relaciones familiares, ahora estamos en los tiempos del iPad, entendido como icono del mundo digital y la socialización en red. En nuestra sociedad, la conexión horizontal con los otros cada vez tiene más peso que la jerárquica, y se ha convertido en la base para crear lazos y definir la identidad de las personas.

«Nunca una app podrá sustituir el acto educativo»

La transformación tecnológica en las relaciones familiares

¿De dónde viene, este cambio? «Las transformaciones familiares han sido paralelas a las digitales», dice Ubieto. Plantea que el saber tradicional sobre la educación de los hijos, que pasaba de generación en generación, se ha sustituido por un saber científico, muy ligado al universo de las apps y los recursos digitales. Esto tiene sus partes buenas, pero destaca que «tiene una consecuencia nada menospreciable, que es la excesiva monitorización de los cuidados en beneficio de una supuesta seguridad».

Hay que recordar, apunta, que «nunca una app podrá sustituir el acto educativo», pero también tener en cuenta todo lo que el mundo digital ofrece y la nueva relación entre tecnologías digitales y familia. Ha hecho surgir nuevas formas de interacción entre las personas que permiten, por ejemplo, aumentar el número de referentes para los adolescentes mucho más allá de su círculo más próximo. Ubieto piensa que «siempre ha habido influencers que han intervenido en la construcción de la persona: los padres y madres, la comunidad escolar, el grupo de amigos». La diferencia es que, ahora que los adolescentes viven gran parte de su vida en el mundo del Otro digital, tienen muchos más ejemplos de adultos que les anuncian un futuro deseable, cosas que ellos podrían conseguir, pero que también les enseñan que ellos mismos son caducos, que la vanidad digital es muy efímera».

La cara negativa del mundo digital

del padre al ipad

No obstante, es importante estar atentos a algunos riesgos ligados a las redes digitales, que afectan más a niños y adolescentes. Ubieto nos recuerda que el negocio digital se basa en la minería de datos, que consiste en recopilar datos que permiten hacer perfiles a partir de los cuales ofrecer a cada persona los productos de consumo que más le convienen. Para obtener el máximo consumo, muchas veces las empresas desarrollan aplicaciones con un funcionamiento muy adictivo. Advierte: «los más jóvenes son los más vulnerables a esta propuesta de vida algorítmica», y por eso es necesario «introducir una regulación, encontrar un punto medio entre la permisividad y la prohibición totales». Para llegar a un buen equilibrio, cree que «es necesario preservar espacios familiares, escolares y cívicos que permitan el encuentro presencial y la creación e invención que siempre requiere un silencio».

«Demasiado ruido de likes, notificaciones y horas de pantalla perturba la creación», insiste Ubieto, que considera que también es importante para los adultos conservar estos espacios analógicos. Y es que los adultos tampoco están libres del peligro de la adicción, y de desarrollar un «agotamiento digital» cuando los ideales de hiperproductividad vehiculados por las aplicaciones en línea los sobrepasan. Pero no es suficiente con descargar una aplicación de mindfulness que contrarreste las decenas de notificaciones de las demás aplicaciones, ni con los complementos que bloquean el acceso a ellas según lo configure el usuario: «La solución al agotamiento digital no vendrá de la mano de la misma tecnología que lo ha producido, hará falta cortar y buscar soluciones analógicas».

«La solución al agotamiento digital no vendrá de la mano de la misma tecnología que lo ha creado»

Tecnologías digitales y educación: una alianza en positivo

Ahora bien, el mundo digital no solo genera problemas. Uno de los terrenos en los que la mejora de las tecnologías digitales ha resultado más fructífero ha sido el de la educación. José Ramon Ubieto tiene claro que «en lo que respecta al intercambio de información, a la creación de redes de trabajo que puedan compartir conocimientos, producciones o ideas, la perspectiva es muy buena, y de hecho todos los investigadores, profesores y estudiantes las usamos en nuestro día a día».

«La mejora de las tecnologías digitales ha sido muy fructífera en el terreno de la educación»

José Ramon Ubieto
José Ramon Ubieto

Otra de las ventajas del cambio de paradigma es que, gracias a la prevalencia que el modelo de «red» tiene en la dimensión digital, últimamente han cobrado más importancia de la que tenían muchas redes presenciales. Cada vez podemos encontrar con más facilidad espacios de encuentro analógicos, que nos acercan a un gran número de personas. El autor pone el ejemplo del proyecto Interxarxes, en el que él mismo participa desde hace veinte años, una organización de trabajo en red que atiende situaciones de familias con niños en riesgo de exclusión social. Interxarxes parte de la web, pero realiza encuentros presenciales con médicos, psicólogos, educadores y trabajadores sociales para debatir sobre los diferentes casos.

Podemos decir, en definitiva, que estamos viviendo una época de grandes cambios, paralelos e interrelacionados con la creciente importancia del mundo digital, que afectan a nuestra forma de formar familias y relacionarnos con los otros en general, y donde la relación entre tecnologías digitales y familia ya no se puede obviar. El futuro, según Ubieto, pide entender los cambios, de forma que podamos aprovechar los beneficios del mundo digital y las innovaciones tecnológicas sin olvidar que las relaciones presenciales seguirán siendo siempre fundamentales para tener una vida familiar, personal y social plena.

José Ramon Ubieto y los otros autores del libro están haciendo presentaciones de Del padre al iPad en diferentes liberarías y centros culturales, podéis consultarlas en la agenda de los Estudios. La próxima cita es en el Centro de Lectura de Reus el 19 de febrero.