Diseño de cursos en línea

20 abril, 2020

Diseñar bien un curso siempre es necesario, pero en este contexto de emergencia en el que hay que adaptarlo para un escenario educativo en línea, es imprescindible. Disponer de una metodología para planificar y crear todos los recursos necesarios nos da la oportunidad de ofrecer una educación de calidad y puede ayudar a resolver necesidades específicas y dejarnos más tiempo para atenderlas.

Lourdes Guàrdia, profesora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación, directora del máster universitario en Educación y TIC (e-learning) e investigadora del grupo Edul@b, expone la importancia del diseño de cursos en línea en la segunda sesión del ciclo de webinars Docencia no presencial de emergencia

La importancia del diseño en la educación en línea

Hay cuatro puntos por los cuales el diseño en línea es fundamental ahora mismo:

– Implica planificar para ofrecer una formación coherente y de calidad. El diseño es importante en todos los casos, pero en un entorno en línea es especialmente importante que todo esté previsto y a punto, y además permite avanzarse a las necesidades y tener más tiempo para personalizar el aprendizaje, facilitar feedback, y animar el curso en cualquier momento.

– En la actual situación, es recomendable resolver todo lo posible de antemano y dejar lo mínimo para la improvisación. Ahora hay que rediseñar los programas que habíamos pensado para otros escenarios.

– Invertir en diseño es invertir en calidad. Y si bien, con esta situación, no tendremos mucho tiempo para formarnos en cómo usar todo tipo de tecnologías, podemos encontrar estrategias igualmente eficaces si somos creativos, usando unas pocas.

– El diseño de cursos en línea supone una oportunidad para investigar nuevos entornos, nuevos métodos, introducir innovaciones, explorar tecnologías y otras estrategias.

¿Qué es el diseño tecnopedagógico?

El diseño tecnopedagógico es una metodología de trabajo holística e integradora que, a partir de unas pautas, da apoyo a la toma de decisiones educativas cuando diseñamos una acción de formación. Tiene como objetivo principal integrar todos los recursos de forma coherente y eficaz para cubrir las necesidades de aprendizaje de nuestros estudiantes. La visión del diseño tecnopedagógico es integral, y tiene en cuenta en todo momento todas las variables que intervienen en el proceso, y lo hace de principio a fin.

El objetivo del diseño es dar una pauta que facilite el desarrollo del curso, pero hay que tener en cuenta que cada profesional abordará el proceso según su propia metodología personal

Desde esta perspectiva, el diseño también sirve para fundamentar la toma de decisiones: y las sistematiza, siguiendo criterios pedagógicos y tecnológicos que nos ayudan a decidir sobre cuáles son las mejores opciones para cada situación.

Hay diferentes modelos que pueden pautar nuestro diseño: ADDIE, TPACK, 7C Learning Design, ASSURE, 4C/ID, Prototipado rápido, etc. Cada uno pone el foco en diferentes elementos, componentes o aspectos de la educación. Algunos haciendo especial énfasis en cómo integrar la tecnología para un buen uso pedagógico de la misma, y en cómo articular el diseño desde la creación de las actividades de aprendizaje como eje, poniendo el estudiante en el centro del proceso. 

Las fases del diseño como proceso holístico

diseño de cursos en línea

El diseño tecnopedagógico tiene las siguientes fases:

1. Análisis: estudiar con mucha atención el perfil y el contexto actual de formación de los alumnos, que puede ser muy complejo en algunos casos. Esta fase sirve para identificar qué necesitamos, qué recursos ya diseñados podemos reutilizar y cómo podemos adaptar al contexto virtual lo que ya teníamos previsto trabajar de aquí al final del curso.

2. Planificación: hacer un calendario que planifique el proyecto de principio a fin (reuniones, diseño de actividades, cuándo vamos a configurar el aula…). A partir de lo identificado en el análisis, hay que planificar cómo elaboraremos los recursos (por ejemplo, si lo haremos nosotros mismos o si los encargamos a terceros, o si necesitamos recursos tecnológicos, económicos o de otro tipo). 

3. Diseño: decidir sobre qué recursos y actividades ayudarán a los alumnos a desarrollar las competencias en relación al currículum. Es muy importante que el aprendizaje esté contextualizado, que sea auténtico y aplicable desde el punto de vista del alumno. En esta fase también pensaremos en qué formato y tecnologías se presentarán y se llevarán a cabo las actividades, y cuál será el modelo de evaluación.

4. Creación: elaborar todo lo que se haya decidido en la fase anterior. Describir las actividades, qué tarea está asociada a cada actividad, etc. Hay que elaborar y seleccionar los recursos de aprendizaje. Hay que crear las pruebas e instrumentos de evaluación que se van a utilizar, y algunos de ellos incluso compartirlos con los estudiantes para informar sobre los criterios que se utilizarán.

5. Gestión: antes de iniciar la docencia, hay que configurar y revisar el aula virtual, editar y publicar la guía docente y el calendario con toda la información y añadir todas las herramientas necesarias (blogs, wikis, tablones, foros, ePortfolios, etc.). Comprobar que todos los enlaces funcionan y coordinar la docencia si hay más de un profesor implicado.

6. Docencia: enseñar y aprender. El curso debe iniciarse con una bienvenida en el que se presente la guía docente o de aprendizaje. Es importante recoger feedback de los estudiantes de forma continua, y atender a sus necesidades (sugerirles mejoras, nuevos recursos, resolver imprevistos y dudas).

7. Evaluar el proceso de diseño: documentar el proceso que hemos seguido y evaluar su impacto, sus puntos débiles y fuertes. Hay que evaluar los resultados desde el punto de vista del docente, pero también desde el punto de vista de la satisfacción de los estudiantes, mediante el feedback, los comentarios y las encuestas finales.

Guàrdia es consciente de que las circunstancias actuales no nos dejan mucho margen de tiempo para detenernos en profundidad en algunos aspectos. Recomienda preparar un check-list, como guía, con las pautas que nos ofrecen los modelos de diseño y revisar qué aspectos son más relevantes y cuáles quizás se puedan dar por resueltos o son menos prioritarios. De esta manera, podremos asegurar también la calidad de la formación que estamos dando en este contexto de emergencia.

Aquí podéis recuperar el webinar sobre el diseño de cursos en línea.

 

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