El colapso social, de la ficción a la realidad

25 enero, 2021 colapso social L’effondrement (2019)

En el libro Collapse: How Societies Choose to Fail or Succeed, el geógrafo Jared Diamond, ganador de un premio Pulitzer, definía «colapso» como «un cambio drástico en la dimensión de la población y/o la complejidad política, económica y social en un área considerable para un periodo de tiempo largo».

¿Estamos viviendo el colapso de nuestra sociedad?

La respuesta a esta pregunta es cuestionable. Seguramente todavía no nos encontramos en el punto de situarnos en el colapso de nuestra sociedad, pero lo que está claro es que en los últimos tiempos estamos viviendo situaciones de crisis que nos llevan a cuestionarnos qué pasaría si el orden social colapsara por completo. 

«El colapso del sistema sanitario está condicionando nuestra vida social, y regula de una manera u otra nuestras libertades individuales y colectivas: forma una parte muy importante de nuestra vida en estos momentos», comenta Josep Vivas Elias, profesor de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC.

En respuesta a esta inquietud, se ha multiplicado el éxito de las películas y las series que abordan esta temática. En concreto, las producciones sobre apocalipsis causadas por pandemias como Virus (Netflix) o Contagion (HBO) acumulan millones de reproducciones. Algunos investigadores, como Walter Dehority (Universidad de New Mexico) o Mariano Sigman (Universidad Torcuato Di Tella), han estudiado esta eclosión. Dehority (2020) explica que en el final feliz de algunas de estas películas el espectador puede encontrar consuelo, mientras que Sigman (2020) piensa que funcionan como «vacuna emocional», es decir, que nos exponemos a un nivel controlado de miedo y sufrimiento para poder enfrentar mejor la vida real.

La ficción audiovisual sobre el colapso

Lo primero que se refleja en estas ficciones son las reacciones individuales ante el colapso. El cine norteamericano de los últimos años ha privilegiado las narrativas heroicas, en las que un personaje tiene la misión de salvar el mundo. Es el caso de 12 Monkeys (1995), en la que James Cole (Bruce Willis) es enviado al pasado para recoger información sobre el virus que arrasa el mundo. Pero, ¿es el heroísmo lo que nos salvará, en el caso de un colapso mundial?

En otras películas, como It ‘s All About Love (2003), el heroísmo se realiza con la salvación de la familia, en este caso, de la pareja. También es el tema de The Road (2009), basada en la novela de Cormac McCarthy, en el que un hombre (Viggo Mortensen) intenta sobrevivir a la carretera con su hijo, en busca de un lugar más cálido. Este tipo de películas muestra el cierre del círculo social a las personas más cercanas, la protección de los seres queridos. Se trata de una reacción que parece común en un mundo hostil, en el que la prioridad es huir del problema.

La serie L’effondrement (2019) muestra, a través de sus ocho capítulos, la reacción de diferentes personas después de un colapso del que se desconocen las causas. Individualmente o en pequeños grupos, las personas intentan sobrevivir, buscando refugio. En este caso, las reacciones no se retratan como heroicas, más bien al contrario: se pone de manifiesto el egoísmo y el miedo al otro. Lo mismo ocurre en Blindness (2008), adaptación del Ensayo sobre la ceguera de José Saramago, en el que una epidemia de ceguera se extiende por el mundo y sólo una mujer es inmune.

En muchas de estas películas, las organizaciones militares tienen un protagonismo muy grande, generalmente como gestores de la catástrofe ante el peligro. En ausencia de una organización política derrumbada, son éstas quienes, de lado con la comunidad científica, gestionan las emergencias. La película Outbreak (1995) muestra la problemática gestión de un virus mortal por parte de estos organismos. ¿Hasta donde puede llegar este poder militar en un mundo dominado por el miedo?

El colapso climático

Pero, si hay algo que todas las producciones comparten, es la relación del colapso con la emergencia ambiental. A pesar de que no todas ellas ponen el cambio climático como causa explícita del colapso, la mayoría se sitúan en un mundo en el que las condiciones ambientales son extremas, y la naturaleza supone un peligro.

Es interesante recordar que la ONU advertía que las pandemias como la que estamos viviendo están directamente relacionadas con la sobreexplotación de la naturaleza y el cambio climático. Puede que el colapso climático sea la amenaza real que tenemos que enfrentar, bajo la cual se suman todas las demás. Esta amenaza nos provoca una preocupación que algunas personas llaman “eco-anxiety”. Esta «ansiedad ecológica» no es un trastorno reconocido clínicamente, sino un miedo crónica al desastre ecológico.

La respuesta social e individual: aprender a habitar el colapso

Sin embargo, hay que preguntarnos qué respuesta, como sociedad, podemos dar al colapso. El heroísmo individual, la reclusión en la familia y el egoísmo no parecen buenas opciones si queremos salir adelante en como sociedad: tendremos que imaginar otros tipos de salida.

Marina Garcés, filósofa y profesora de los Estudios de Artes y Humanidades de la UOC, hablaba en la II Bienal Ciudad Abierta de Barcelona de la necesidad de aprender a “habitar el col·lapse”, de encontrar estrategias individuales y colectivas para afrontar un futuro incierto. Quizás esto significa incluso replantearnos qué significa «colapso» con el objetivo de evitar reacciones autoritarias y catastrofistas.

Tanto desde el punto de vista de la acción como de las representaciones y del pensamiento, que siempre van de la mano, lo que parece claro es que sólo podremos sobrevivir al colapso con un compromiso social firme y una educación social de calidad, que nos permita rechazar el miedo instintivo hacia los demás y a reconocerlos como iguales.

Autor / Autora
Redactora colaboradora de los Estudios
Comentarios
Mª José22 febrero, 2021 a las 8:39 pm

Gran artículo. Si nos reconociésemos como iguales, posiblemente no habría «colapso».

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