Saca el máximo provecho al feedback en el aprendizaje

3 junio, 2020 feedback aprendizaje Fuente: Nick Morrison en Unsplash

¿Cómo hacer que el feedback mejore el aprendizaje? Anna Espasa y Teresa Guasch lo explican en una nueva sesión del ciclo ‘Docencia no presencial de emergencia’

Las ponentes de esta nueva sesión del ciclo Docencia no presencial de emergencia son Teresa Guasch, profesora y directora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, y Anna Espasa, profesora de los Estudios y directora del máster en Psicopedagogía. Ambas coordinan el grupo de investigación Feed2Learn, focalizado en procesos de feedback.

Enseñar aprender a distancia u online en cualquier nivel educativo ya es un hecho. El profesorado ha tenido que desarrollar en poco tiempo las competencias para enseñar online. Es un buen momento, pues, para hablar de cómo acompañar al alumnado a aprender en este contexto, es decir, cómo sacarle el máximo provecho al feedbackpara que éste promueva el aprendizaje.

Ahora más que nunca, el feedback es uno de los elementos centrales del proceso de aprendizaje. En este sentido, es más importante que exista una ayuda, comentarios constructivos que acompañen y guíen al estudiante, que elaborar muchas actividades muy complejas. “Menos actividades y más feedback”, recomienda Guasch.

El objetivo del feedback es mejorar el acompañamiento de las y los estudiantes por parte del o la docente. Podemos mejorarlo haciéndonos algunas preguntas. 

¿Qué entendemos por feedback?

El feedback es un elemento clave del proceso de enseñanza aprendizaje, que proporciona al estudiante información sobre qué ha hecho bien o no, qué puede mejorar y cómo hacerlo. 

Consiste en proporcionar una ayuda al alumnado para que sepa qué objetivos ha logrado y cuáles no, y decida dónde depositar sus esfuerzos. Tal ayuda puede darse tanto durante la realización de la actividad como al final

El feedback se debe plantear en todos los niveles educativos. Más que tratarse de una corrección, se trata de dar a las y los estudiantes información sobre qué y cómo mejorar.

¿Qué características debe tener el feedback?

No es lo mismo dar feedbackque generar oportunidades para que la o el estudiante utilice el feedback que le damos en el aprendizaje. Para que esto sea así, consideramos cinco aspectos para un buen feedback (ver también la Guía del Feedback en la UOC):

  • Debe permitir que los estudiantes sepan cómo van progresando (como decíamos antes, debemos comunicarles qué hacen bien, qué pueden mejorar y cómo hacerlo).
  • El feedback nunca debe dirigirse a la persona: no hay que hacer juicios de valor sobre el estudiante, sino sobre su tarea.
  • Tiene que ser motivador: hay que animar al alumnado  a que siga con el proceso de aprendizaje.
  • El feedback sólo es efectivo si la o el estudiante lo integra en su proceso de aprendizaje. Por sí mismo, el feedback no sirve de nada: hay que introducir estrategias que permitan al docente ver cómo se está implementando. 
  • El feedback debe ofrecer al estudiantado oportunidades de mejora (feedforward).

¿Qué información tiene que contener el feedback?

El feedback tiene que incluir la corrección, pero también debe ser sugestivo, que indique al estudiantado recomendaciones sobre su proceso.

Así pues, se compone de dos partes: la valoración, en que se identifican los errores y se da la respuesta adecuada, y la elaboración, en la que se dan recomendaciones y se proponen preguntas de autointerrogación para avanzar con el aprendizaje. 

Un feedback formativo no consiste simplemente en señalar aquello que hace mal la o el alumno, sino que incluye orientaciones de mejora, basado en la reflexión, la pregunta y la sugerencia.

¿En qué momento ofrecemos el feedback?

El momento en el que se da el feedback es muy importante, porque determina si el alumnado puede utilizarlo o no. Si lo damos demasiado tarde o demasiado pronto, pierde el sentido. Debemos, pues, planificarlo con cuidado.

Se puede distinguir el feedbackque se da durante el proceso de aprendizaje, que va asociado a la resolución de dudas, y el que se da después de una actividad. En cuanto al primero, es importante que fluya, que todas las preguntas se aclaren lo más pronto posible. Sobre el segundo tipo, puede tomar la forma de un feedback inmediato (autoevaluación, a partir de las respuestas compartidas por el docente) o diferido (corrección y elaboración del feedback por parte del docente). 

Para poner en práctica estos aspectos, es importante que en la organización semanal de las actividades haya un momento reservado para el feedback. Las y los estudiantes deben saber cuándo lo recibirán y de qué manera (¿de forma grupal por videoconferencia? ¿de forma individual? ¿por autoevaluación?).

¿Qué estrategias y metodologías podemos seguir para dar el feedback?

Cuanto más personalizado sea el feedback, mejor. Esto no significa que debamos dar un feedback individual para cada alumno, pero sí tiene que estar ajustado a las necesidades de cada uno de ellos, que se pueden agrupar. 

Algunas estrategias para aplicarlo a distancia son el correo electrónico, el banco de comentarios, la rúbrica, los comentarios que algunos editores permiten incluir en el documento, la videoconferencia o el feedback dado por archivos de audio (¿por qué no por Whatsapp?) o vídeo, que contribuyen a reducir la distancia social.

En el caso de la rúbrica, es importante que compartamos su contenido con los estudiantes desde el principio de la actividad. Los niveles tienen que estar bien definidos y los estudiantes tienen que saber cómo pasar de uno a otro. Aquí tenéis un buen ejemplo.

rúbrica trabajo cooperativo
Fuente: Orientación Andújar

La videoconferencia, como estrategia síncrona, se puede implementar con un grupo de alumnos o con toda la clase. Es importante comunicar que el objetivo de la conferencia es el feedback.

¿Cómo implicar al estudiantado para que aprovechen el feedback?

Hay dos aspectos que tenemos que tener para conseguir que aprovechen el feedback. En primer lugar, hay que diseñar el feedback tal como hemos ido indicando. El segundo aspecto a tener en cuenta es que el alumnado debe ser y sentirse la parte protagonista del proceso, entender su importancia.

El feedback es una ayuda bidireccional: el alumnado tiene que hacer algo con el feedback, considerarlo como una oportunidad de mejora. Para conseguir esto, además, hay que explicar a las y los estudiantes qué se espera de ellos en relación al feedback (feedback literacy).

Además de planificar cuándo recibirán los alumnos el feedback y de qué modo, tenemos que plantear con antelación qué deberán hacer con el feedback recibido y comunicárseloEnlazar las actividades de una semana con la siguiente garantiza las oportunidades de mejora y asegura que los alumnos tengan tiempo para implementar las mejoras.

Otras recomendaciones incluyen promover el feedback entre los mismos alumnos, cosa que familiariza a los estudiantes con la importancia del proceso, y también ofrecer el feedback antes de la nota. 

En síntesis, ¿Cómo sacar el máximo de provecho al feedback para que contribuya al proceso de aprendizaje?

8 pasos para un buen feedback
Fuente: UOC

En el siguiente enlace, podéis recuperar el vídeo completo de este webinar, que incluye también algunas preguntas y respuestas.

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